Primer propósito para el control del peso: MASTICACIÓN

Comer despacio, saborear cada porción, poner atención en la masticación para triturar y mezclar bien el bolo alimenticio, ingerir trozos pequeños y hacer pausas entre bocado y bocado. Este debería ser uno de los primeros propósitos para el control de un peso saludable.

Con una masticación adecuada como la descrita anteriormente apreciamos mejor los sabores y las texturas, mejoran los procesos digestivos reduciendo la sensación de pesadez y otras molestias, mejora la absorción de nutrientes, y nos saciamos con menor cantidad de comida.

Un nuevo estudio ha llegado a la conclusión de que una mejor masticación de los alimentos puede reducir hasta un 12% el contenido en calorías que ingerimos. La masticación, al parecer, tendría influencia sobre ciertas hormonas intestinales y la sensación de saciedad. La repercusión que esto tendría en nuestro peso y nuestra salud es lo suficientemente importante como para que cambiemos esta costumbre, en el caso de que la tengamos mal adquirida.

El estudio, realizado en la Universidad Médica Harbin (China) y publicado en "The American Journal of Clinical Nutrition", se basó en el estudio de 30 jóvenes, 14 de ellos obesos y el resto de peso normal. Durante varias pruebas, se les indicó que masticaran cada bocado, en unas ocasiones quince veces y en otras cuarenta. A continuación, midieron el efecto que tenía esta diferente duración del masticado en diversas variables, como la cantidad de calorías ingeridas, la velocidad a la que comían o el nivel de determinadas hormonas y otras sustancias en la sangre. El resultado fue sorprendente.

En primer lugar, observaron que los individuos obesos masticaban menos que los que no lo eran. Pero, además, y ya con independencia de que fueran obesos o no, cuando se les indicó que masticaran más el alimento (cuarenta veces en lugar de quince) se observó que ingerían menos cantidad de comida. Ni más ni menos que hasta un 12% menos de calorías, lo que sin duda constituye una cantidad importante.

Los investigadores pudieron comprobar que cuando se masticaba más el alimento aumentaba la cantidad de la hormona CCK en la sangre de los participantes, hormona que tiene el efecto de reducir el apetito. Por el contrario, se reducía la cantidad de grelina, hormona que estimula las ganas de comer.

Los autores aventuran que una mejor trituración del alimento podría hacer que los nutrientes lleguen de una forma más eficiente al organismo, lo que afectaría al proceso de la digestión y absorción intestinal. Esto llevaría a la diferente cantidad en la secreción de hormonas que se ha apuntado más arriba. En cualquier caso, afirman que la mejor masticación es un método eficaz para combatir la obesidad o el sobrepeso.

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María Hernández Bascuñana  | www.bascuñana.net
Nutricionista (col. CV320), Educadora en Salud.
Coach Profesional Sanitaria (ES001-AICOSAN), Coach Profesional Senior (CS129-AECOP).
Máster universitario en Psicología Positiva Aplicada a la Educación, la Salud y la Empresa.

2 comentarios:

  1. pues en eso estamos, aunque cuesta integrar el tomar conciencia de ello.
    Gracias!

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